El cinematógrafo es la culminación de una serie de
desarrollos técnicos y científicos interesados en el registro y
estudio, sobre película fotográfica instantánea, de la
descomposición o análisis del movimiento de fenómenos de
difícil aprehensión para el ojo humano (locomoción animal, vuelo
de las aves e insectos, etc.) y en su posterior reconstitución o síntesis.
El cinematógrafo, como los hermanos Luis y Augusto Lumière
llamaron a su invento, permite la proyección en una pantalla ante
un público numeroso de "escenas animadas", "con la
vida y movimiento de la realidad".
El cinematógrafo se patenta en febrero de 1895 y se presenta
públicamente el 28 de diciembre de 1895, fecha oficial de su
nacimiento. En menos de 5 años, la fábrica Lumière produce más
de mil películas de 17
metros y un minuto aproximado de duración. Su ligereza, sencillez
de operación y funcionalidad (aparato tomavistas, positivador y
proyector) le permiten imponerse sobre otros sistemas en desarrollo
por competidores europeos y norteamericanos.
Para proyectar se adosa a la cámara una linterna mágica. El
principio del proyector cinematográfico se remonta a la
"linterna mágica" desarrollada por el alemán Kirschner
en el siglo XVII. Era una cámara oscura equipada con lentes para
proyectar sobre una pared o un lienzo las "vistas" de
placas de vidrio pintadas a mano. Al descubrirse la electricidad, la
luz del arco voltaico sustitye al aceite o al petróleo como fuente
luminosa; la fotografía permite la proyección de transparencias o
diapositivas.
Las "escenas de vida y movimiento" ya se conocían
en México desde enero de 1895; en una casa de la Segunda Calle de
San Francisco (hoy avenida Madero), el señor John R. Roslyn hizo
presentó el kinetoscopio de Edison, que no llamó la atención del
público mexicano.
Trabajando bajo las órdenes de Thomas A. Edison, William
Kennedy Laurie Dickson concluye entre 1887 y 1889 el Kinetoscopio.
Es una máquina tragamonedas que permitía atisbar por las mirillas
rollos sin fin de alrededor de 16.650 metros (50 pies) y menos de un
minuto de duración. Edison no creía que una máquina que
proyectara imágenen en movimiento sobre una pantalla fuera una idea
comercial. Se patenta en 1891 y se comercializa a partir de 1894.
Posteriormente, para competir con el invento de los Lumière, Edison
comercializa y exhibe sus materiales empleando el vitascopio
desarrollado por Thomas Armat en 1895, que, sin embargo, se anuncia
como un producto del genio de Menlo Park, por el valor comercial de
ese nombre.
Los hermanos Lumière contratan y preparan a cerca de
doscientos camarógrafos para difundir el cinematógrafo en todo el
mundo. Claude Ferdinand Bon Bernard fue el concesionario para México,
Venezuela, las Guayanas y las Antillas y, el joven de 25 años,
Gabriel Veyre, fue el director técnico del cinematógrafo.
En pleno porfiriato, siete meses después de su presentación
en Francia, el cinematógrafo da su primera función en México. La
novedad fue traída al país por Claude Ferdinand Bon Bernard y
Gabriel Veyre, empleados de los Lumi
re, cuya misión era
difundir y comercializar la novedad científica y, además, filmar y
enviar a Lyon, Francia -sede de las empresas Lumière- aspectos
pintorescos y actualidades del país.
El 6 de agosto de 1896 el presidente Porfirio Díaz, con su
familia, los recibe privadamente en el Castillo de Chapultepec, su
residencia oficial, y se regocija ante algunas vistas. El viernes 14
de agosto se hace la primera presentación pública del cinematógrafo
para la prensa y "grupos científicos", en los
"altos" de la droguer
a Plateros, (Segunda
calle de Plateros número nueve, ahora Avenida Madero), la m
s elegante de la capital.
En esa funci
n se proyectaron de ocho
a once vistas, estando entre las más gustadas Llegada del tren,
Disgusto de niños, Carga de coraceros, Demolición de
una pared, etc. Al día siguiente, se generalizan las
exhibiciones.
Luis G. Urbina(1868-1934), poeta, periodista, ensayista y crítico
literario capitalino, fue el primer cronista mexicano del cinematógrafo.
En una crónica (El Universal, 26 de agosto de 1896) apuntó
las ventajas del cinematógrafo sobre el kinetoscopio de Edison, señalando
que "no es preciso ponerse en acecho, detrás de un lente, en
postura incómoda, para sorprender lo que hay más allá del cristal
vivamente iluminado". También se ocuparían tempranamente del
nuevo invento José Juan Tablada y Amado Nervo.
Bon Bernard y Veyre filmaron tanto aspectos de la vida
familiar y oficial del dictador, como de la vida mexicana, que
complacen al General y al pueblo. En octubre viajan a Guadalajara,
enfrentan con buen éxito la competencia del vitascopio y regresan
en noviembre a la capital. Presentan una segunda temporada con
nuevas películas francesas y otras filmadas en Jalisco.
En enero de 1897 dejan el país para continuar su labor en
Cuba, Venezuela y Colombia. Llevan consigo treinta o cuarenta vistas
mexicanas. Dejan en manos de Ignacio Aguirre un aparato tomavistas y
una dotación de cintas.
El gran p
blico transformó al
cinematógrafo, de herramienta científica, en un medio de
esparcimiento, en la distracci
n para un país urgido de
diversiones colectivas.
2.
Las primeras vistas mexicanas: el general Porfirio Díaz, primera
estrella del cine mexicano.
Después
de su exitosa presentación, Veyre y Bon Bernard inician el registro
de asuntos mexicanos. El 25 de agosto de 1896 se muestran al general
Díaz y a su familia, en función privada en el Castillo de
Chapultepec, algunas de estas "vistas": Grupo en
movimiento del general Díaz y de algunas personas de su familia,
Escenas en los Baños de Pane, Un paseo en el Canal de la
Viga, Alumnos del Colegio Militar. Desde el primer
momento, Díaz apreció las ventajas propagandísticas de que su
efigie filmada se difundiera a lo largo y ancho del país y del
mundo; fue la primera estrella mexicana del cinematógrafo. En los
cinco meses de su estancia en México, Veyre y Bon Bernard captaron
al general en toda clase de eventos oficiales y familiares: El
general Díaz, paseando a caballo en el bosque de Chapultepec,
El general Díaz, acompañado de sus ministros, en desfile de coches,
El general Díaz recorriendo el zócalo, El general Díaz
despidiéndose de sus ministros, El general Díaz con los
secretarios de Estado en el Castillo, El general Díaz en
carruaje regresando a Chapultepec.
La actividad de los agentes franceses confirmó las
expectativas sobre la función social y documental del cinematógrafo:
paisajes o panoramas rústicos o urbanos, escenas costumbristas,
acontecimientos cívicos, sociales y de nota roja: Grupo de
indios al pie del árbol de la noche triste, siete vistas sobre
las fiestas patrias de septiembre de 1896 (La traslación de la
campana de la Independencia, Desfile de rurales, etc.), Alumnas
del Colegio de la Paz (Vizcaínas) en traje de gimnastas,
algunas vistas tomadas en Guadalajara (Pelea de gallos, Elección
de yuntas, Baño de caballos, etc.). Incluso filmaron el
fusilamiento de un soldado (Proceso de ejecución de Antonio
Navarro). Una reconstrucción de un Duelo a pistola o Duelo
a pistola en el bosque de Chapultepec, entre dos diputados,
primera ficción filmada en México escandalizó a la prensa por
transgredir la misión testimonial atribuida al cine.
La rápida popularización del cinematógrafo entre todos las
clases sociales obliga a la buena sociedad porfiriana a solicitar
funciones especiales "de gala", obviamente, a precios más
altos.
A mediados de 1897 se presentan las primeras producciones de
mexicanos. A los temas propuestos por Veyre y Bon Bernard, se agrega
el registro de espectáculos (corridas de toros, peleas de gallos,
escenas de teatro de género chico) y de fiestas populares. Así
quedan en película, además del dictador Díaz y su mundo, los
toreros Ponciano Díaz y Antonio Fuentes, bailables de Rosario Soler
y de la danzarina flamenca Rosita Tejada, escenas de Don Juan
Tenorio y de Las tentaciones de San Antonio, verbenas,
carnavales y fiestas regionales o locales, salidas de fieles del
templo, vistas de lugares como Veracruz, de la ciudad de México,
Guanajuato, etc. Son los mismos exhibidores como Guillermo Becerril
(muere en Mérida en mayo de 1903), Carlos Mongrand o Salvador
Toscano que obligados por la escasez de material novedoso se
transforman en camarógrafos. Desde el año de 1898 se libera la
venta de película virgen, facilitando su actividad.
Mongrand es un exhibidor itinerante francés que se arraiga
en nuestro país desde fines del siglo XIX. El carácter itinerante
de la actividad cinematográfica desalentó la filmación de cintas
argumentales.
Salvador Toscano Barragán (1872-1947), nace en Ciudad Guzmán,
Jalisco y se titula como ingeniero topógrafo e hidrógrafo en la
Escuela Nacional de Ingenieros. Inicia en 1897 sus actividades de
camarógrafo y exhibidor. El periodista José María Sánchez García
lo recupera del olvido hacia 1944 y con su legado fílmico -propio y
ajeno- se produce Memorias de un mexicano (Carmen Toscano,
1950).
En
fechas muy tempranas, a fines de abril y principios de mayo de 1898,
los diarios mexicanos informan del "aristógrafo", un invento mexicano para ver en relieve imágenes
en movimiento.