Atrás

 

Proyección # 1 (03/Octubre/2002)

  • Primera función de cine en México (Lumière, 1895-1896)     
  • Primeras películas filmadas en México (Gabriel Veyre, 1896)
  • Early Cinema Primitives and Pionners I
GALERÍA RESEÑA
  1. Los orígenes  

  2. Las primeras vistas mexicanas: el general Porfirio Díaz, primera estrella del cine mexicano.

 

 

 

 

     

 

 La primera función de cine en México y Las primeras películas filmadas en México

 

Por Federico Dávalos Orozco

 

1. Los orígenes

            El cinematógrafo es la culminación de una serie de desarrollos técnicos y científicos interesados en el registro y estudio, sobre película fotográfica instantánea, de la descomposición o análisis del movimiento de fenómenos de difícil aprehensión para el ojo humano (locomoción animal, vuelo de las aves e insectos, etc.) y en su posterior reconstitución o síntesis. El cinematógrafo, como los hermanos Luis y Augusto Lumière llamaron a su invento, permite la proyección en una pantalla ante un público numeroso de "escenas animadas", "con la vida y movimiento de la realidad".

            El cinematógrafo se patenta en febrero de 1895 y se presenta públicamente el 28 de diciembre de 1895, fecha oficial de su nacimiento. En menos de 5 años, la fábrica Lumière produce más de mil películas de  17 metros y un minuto aproximado de duración. Su ligereza, sencillez de operación y funcionalidad (aparato tomavistas, positivador y proyector) le permiten imponerse sobre otros sistemas en desarrollo por competidores europeos y norteamericanos.

            Para proyectar se adosa a la cámara una linterna mágica. El principio del proyector cinematográfico se remonta a la "linterna mágica" desarrollada por el alemán Kirschner en el siglo XVII. Era una cámara oscura equipada con lentes para proyectar sobre una pared o un lienzo las "vistas" de placas de vidrio pintadas a mano. Al descubrirse la electricidad, la luz del arco voltaico sustitye al aceite o al petróleo como fuente luminosa; la fotografía permite la proyección de transparencias o diapositivas.

            Las "escenas de vida y movimiento" ya se conocían en México desde enero de 1895; en una casa de la Segunda Calle de San Francisco (hoy avenida Madero), el señor John R. Roslyn hizo presentó el kinetoscopio de Edison, que no llamó la atención del público mexicano.

            Trabajando bajo las órdenes de Thomas A. Edison, William Kennedy Laurie Dickson concluye entre 1887 y 1889 el Kinetoscopio. Es una máquina tragamonedas que permitía atisbar por las mirillas rollos sin fin de alrededor de 16.650 metros (50 pies) y menos de un minuto de duración. Edison no creía que una máquina que proyectara imágenen en movimiento sobre una pantalla fuera una idea comercial. Se patenta en 1891 y se comercializa a partir de 1894. Posteriormente, para competir con el invento de los Lumière, Edison comercializa y exhibe sus materiales empleando el vitascopio desarrollado por Thomas Armat en 1895, que, sin embargo, se anuncia como un producto del genio de Menlo Park, por el valor comercial de ese nombre.

            Los hermanos Lumière contratan y preparan a cerca de doscientos camarógrafos para difundir el cinematógrafo en todo el mundo. Claude Ferdinand Bon Bernard fue el concesionario para México, Venezuela, las Guayanas y las Antillas y, el joven de 25 años, Gabriel Veyre, fue el director técnico del cinematógrafo.

            En pleno porfiriato, siete meses después de su presentación en Francia, el cinematógrafo da su primera función en México. La novedad fue traída al país por Claude Ferdinand Bon Bernard y Gabriel Veyre, empleados de los Lumi re, cuya misión era difundir y comercializar la novedad científica y, además, filmar y enviar a Lyon, Francia -sede de las empresas Lumière- aspectos pintorescos y actualidades del país.

            El 6 de agosto de 1896 el presidente Porfirio Díaz, con su familia, los recibe privadamente en el Castillo de Chapultepec, su residencia oficial, y se regocija ante algunas vistas. El viernes 14 de agosto se hace la primera presentación pública del cinematógrafo para la prensa y "grupos científicos", en los "altos" de la droguer a Plateros, (Segunda calle de Plateros número nueve, ahora Avenida Madero), la m s elegante de la capital. En esa funci n se proyectaron de ocho a once vistas, estando entre las más gustadas Llegada del tren, Disgusto de niños, Carga de coraceros, Demolición de una pared, etc. Al día siguiente, se generalizan las exhibiciones.

            Luis G. Urbina(1868-1934), poeta, periodista, ensayista y crítico literario capitalino, fue el primer cronista mexicano del cinematógrafo. En una crónica (El Universal, 26 de agosto de 1896) apuntó las ventajas del cinematógrafo sobre el kinetoscopio de Edison, señalando que "no es preciso ponerse en acecho, detrás de un lente, en postura incómoda, para sorprender lo que hay más allá del cristal vivamente iluminado". También se ocuparían tempranamente del nuevo invento José Juan Tablada y Amado Nervo.

            Bon Bernard y Veyre filmaron tanto aspectos de la vida familiar y oficial del dictador, como de la vida mexicana, que complacen al General y al pueblo. En octubre viajan a Guadalajara, enfrentan con buen éxito la competencia del vitascopio y regresan en noviembre a la capital. Presentan una segunda temporada con nuevas películas francesas y otras filmadas en Jalisco.

            En enero de 1897 dejan el país para continuar su labor en Cuba, Venezuela y Colombia. Llevan consigo treinta o cuarenta vistas mexicanas. Dejan en manos de Ignacio Aguirre un aparato tomavistas y una dotación de cintas.

            El gran p blico transformó al cinematógrafo, de herramienta científica, en un medio de esparcimiento, en la distracci n para un país urgido de diversiones colectivas.

 

 

2. Las primeras vistas mexicanas: el general Porfirio Díaz, primera estrella del cine mexicano.

 

Después de su exitosa presentación, Veyre y Bon Bernard inician el registro de asuntos mexicanos. El 25 de agosto de 1896 se muestran al general Díaz y a su familia, en función privada en el Castillo de Chapultepec, algunas de estas "vistas": Grupo en movimiento del general Díaz y de algunas personas de su familia, Escenas en los Baños de Pane, Un paseo en el Canal de la Viga, Alumnos del Colegio Militar. Desde el primer momento, Díaz apreció las ventajas propagandísticas de que su efigie filmada se difundiera a lo largo y ancho del país y del mundo; fue la primera estrella mexicana del cinematógrafo. En los cinco meses de su estancia en México, Veyre y Bon Bernard captaron al general en toda clase de eventos oficiales y familiares: El general Díaz, paseando a caballo en el bosque de Chapultepec, El general Díaz, acompañado de sus ministros, en desfile de coches, El general Díaz recorriendo el zócalo, El general Díaz despidiéndose de sus ministros, El general Díaz con los secretarios de Estado en el Castillo, El general Díaz en carruaje regresando a Chapultepec.

            La actividad de los agentes franceses confirmó las expectativas sobre la función social y documental del cinematógrafo: paisajes o panoramas rústicos o urbanos, escenas costumbristas, acontecimientos cívicos, sociales y de nota roja: Grupo de indios al pie del árbol de la noche triste, siete vistas sobre las fiestas patrias de septiembre de 1896 (La traslación de la campana de la Independencia, Desfile de rurales, etc.), Alumnas del Colegio de la Paz (Vizcaínas) en traje de gimnastas, algunas vistas tomadas en Guadalajara (Pelea de gallos, Elección de yuntas, Baño de caballos, etc.). Incluso filmaron el fusilamiento de un soldado (Proceso de ejecución de Antonio Navarro). Una reconstrucción de un Duelo a pistola o Duelo a pistola en el bosque de Chapultepec, entre dos diputados, primera ficción filmada en México escandalizó a la prensa por transgredir la misión testimonial atribuida al cine.

            La rápida popularización del cinematógrafo entre todos las clases sociales obliga a la buena sociedad porfiriana a solicitar funciones especiales "de gala", obviamente, a precios más altos.

            A mediados de 1897 se presentan las primeras producciones de mexicanos. A los temas propuestos por Veyre y Bon Bernard, se agrega el registro de espectáculos (corridas de toros, peleas de gallos, escenas de teatro de género chico) y de fiestas populares. Así quedan en película, además del dictador Díaz y su mundo, los toreros Ponciano Díaz y Antonio Fuentes, bailables de Rosario Soler y de la danzarina flamenca Rosita Tejada, escenas de Don Juan Tenorio y de Las tentaciones de San Antonio, verbenas, carnavales y fiestas regionales o locales, salidas de fieles del templo, vistas de lugares como Veracruz, de la ciudad de México, Guanajuato, etc. Son los mismos exhibidores como Guillermo Becerril (muere en Mérida en mayo de 1903), Carlos Mongrand o Salvador Toscano que obligados por la escasez de material novedoso se transforman en camarógrafos. Desde el año de 1898 se libera la venta de película virgen, facilitando su actividad.

            Mongrand es un exhibidor itinerante francés que se arraiga en nuestro país desde fines del siglo XIX. El carácter itinerante de la actividad cinematográfica desalentó la filmación de cintas argumentales.

            Salvador Toscano Barragán (1872-1947), nace en Ciudad Guzmán, Jalisco y se titula como ingeniero topógrafo e hidrógrafo en la Escuela Nacional de Ingenieros. Inicia en 1897 sus actividades de camarógrafo y exhibidor. El periodista José María Sánchez García lo recupera del olvido hacia 1944 y con su legado fílmico -propio y ajeno- se produce Memorias de un mexicano (Carmen Toscano, 1950).

            En fechas muy tempranas, a fines de abril y principios de mayo de 1898, los diarios mexicanos informan del "aristógrafo", un invento mexicano para ver en relieve imágenes en movimiento.

 

Tomado de

Dávalos Orozco, Federico,

Albores del cine mexicano

México : Clío, 1996.

pp.12-15

(Ampliado por el autor)

 

 

Arriba

Atrás